sábado, octubre 23, 2021

Área de salud renal

En nuestra provincia, aproximadamente el 70% de las personas que se encuentran en lista de espera es porque necesitan un trasplante de riñón. Atender la salud renal es crucial para evitar llegar a este punto.

El Área de Salud Renal de CUDAIO se propone abordar una línea de trabajo fuerte en la promoción de la salud renal y en la prevención de la Enfermedad Renal Crónica (ERC), fomentando prácticas saludables en relación al cuidado del cuerpo y la forma de alimentarnos.

Área de Salud Renal

El Área de Salud Renal tiene la responsabilidad de coordinar y organizar actividades tendientes a fomentar la salud renal de la población residente en la provincia de Santa Fe. La misma está integrada por un equipo multidisciplinario enfocado en el desarrollo de estrategias de promoción, educación para la salud, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación; orientadas tanto a los individuos en particular, como a grupos específicos y a la población general.

Si bien se hace énfasis en las personas con riesgo de padecer Enfermedad Renal Crónica (ERC), también incluye actividades de información a toda la población y al personal sanitario implicado en el diagnóstico, atención y planificación del cuidado de los pacientes diagnosticados. Dichas estrategias son pensadas y desarrolladas como una actividad continuada en el tiempo y se encuentran en un proceso de evaluación global y constante, para cumplir con los objetivos establecidos.

Lo que necesitás saber para cuidar tu salud renal

¿Qué hacen tus riñones por vos?
Los riñones son dos órganos del tamaño de un puño cerrado que se encuentran a ambos lados de la columna vertebral a la altura de la cintura y realizan funciones que son necesarias para la vida, se encargan de:

  • filtrar la sangre y eliminar el exceso de líquido y desechos que produce el cuerpo;
  • mantener en equilibrio distintas sustancias que hay en la sangre (sodio, potasio, calcio, fósforo);
  • ayudar a controlar la presión arterial;
  • producir una hormona llamada eritropoyetina, necesaria para la formación de glóbulos rojos;
  • ayudar en el metabolismo y eliminación de fármacos.

¿Qué hacés vos por tus riñones?
Consejos saludables para cuidarse y prevenir la Enfermedad Renal Crónica (ERC):

• Realizar controles médicos nutricionales periódicos.
• Respetar el tratamiento médico indicado.
• Mantener la tensión arterial en valores normales.
• Mantener un adecuado control glucémico.
• Alcanzar y mantener un peso saludable.
• Controlar el consumo de proteínas.
• Consumir lácteos descremados.
• Realizar ejercicio físico (al menos 3 veces por semana).
• Consumir agua pura (al menos 8 vasos al día).
• Consumir menos cantidades de azúcar y sal.
• Moderar el alcohol.
• Evitar el tabaco.
• No automedicarse (incluso si se trata de aspirinas es necesario consultar al médico).

» Descargar folleto: ALIMENTACIÓN Y SALUD RENAL

¿Qué es la insuficiencia renal crónica?

La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es una afección que indica que los riñones están dañados. Los riñones dañados no pueden mantener la salud corporal, en este sentido, no pueden eliminar adecuadamente los deshechos que circulan en la sangre, ni cumplir adecuadamente sus otras funciones de regulación (presión arterial, formación de glóbulos rojos, metabolismo óseo, eliminación de medicamentos).

Si la enfermedad renal empeora, puede producirse insuficiencia renal. La insuficiencia renal implica que los riñones ya no pueden trabajar lo suficientemente bien como para mantener la vida. Hasta el momento, no hay cura para la insuficiencia renal. Pero sí hay tratamientos para reemplazar el trabajo de los riñones dañados.

Enfermedad Renal Crónica (ERC)

La Enfermedad Renal Crónica es un problema de salud pública mundial. La manifestación más grave de la enfermedad renal es la insuficiencia renal crónica terminal (IRCT) que lleva al paciente a la necesidad de terapia de sustitución renal, como diálisis crónica (hemodiálisis o diálisis peritoneal) o trasplante renal, con el consecuente impacto sobre los sistemas de salud que deben absorber los costos sociales y económicos que estos tratamientos implican.

Mientras la incidencia de la IRCT se ha duplicado en los últimos 10 años, hay muchos pacientes con ERC en estadíos tempranos que no tienen diagnóstico y tratamiento. Se estima que, en la población general, un 16.9% de los mayores de 20 años padecen este problema de salud. Estudios en Argentina demuestran cifras similares. Asimismo, mediante datos registrados en el Sistema Nacional de Trasplantes (SINTRA), se encuentra en aumento el número de pacientes en tratamiento con diálisis, así como el número de trasplantes renales, aunque con diferencias regionales importantes.

Es de prever en Argentina un aumento progresivo de estas cifras, considerando la transición epidemiológica en curso, que implica un aumento de las enfermedades crónicas, sumada a un envejecimiento progresivo de la población, hecho que también predispone a la ERC.

¿Cómo se trata la insuficiencia renal?
Hay dos tratamientos para la insuficiencia renal: la diálisis y el trasplante de riñón.

» Diálisis: es un tratamiento que elimina los desechos (urea, creatinina, ácido úrico, fósforo, potasio, sodio, etc.) y el agua adicional de la sangre acumulados en el organismo cuando los riñones no funcionan correctamente y no se pueden descartar adecuadamente por la orina. La diálisis es una técnica basada en principios físico-químicos: imaginemos por un lado la sangre con todo el acumulo de toxinas y por otro lado un líquido limpio al que vamos a llamar líquido de diálisis. Si colocamos entre ellos una membrana semipermeable (es decir que tiene pequeños poros) se va a producir el paso de toxinas desde donde hay más cantidad (la sangre) hacia donde hay menos (el líquido de diálisis), produciéndose así la depuración de esas toxinas. Existen dos tipos de diálisis: hemodiálisis y diálisis peritoneal.

Conocé más sobre estas técnicas de diálisis aquí

Existen dos tipos de diálisis: hemodiálisis y diálisis peritoneal:
» Hemodiálisis: “hemo” es una palabra griega que significa sangre y “diálisis” significa filtración, por lo tanto el término hemodiálisis no es más que un proceso de filtrado de la sangre. Fue el primer sistema que se ideó para sustituir la función de los riñones siendo hoy en día la técnica de tratamiento más frecuente. Más de 30500 en Argentina están incluidas en programas de hemodiálisis. Se trata de un procedimiento en que la sangre se conduce por medio de unos tubos desde el cuerpo hasta una máquina, llamada también “riñón artificial” o monitor, en la que después de atravesar un filtro de limpieza (membrana artificial o dializador) es retornada al cuerpo libre de sustancias tóxicas y exceso de agua. La hemodiálisis la realizan enfermeros/as especializados (técnicos en hemodiálisis) bajo la supervisión de un nefrólogo, en un sanatorio, un hospital o en un centro de diálisis donde el paciente concurre varias veces a la semana.
» Diálisis peritoneal: es una técnica que el paciente realiza en su domicilio, previo aprendizaje y entrenamiento. Utiliza como filtro el propio peritoneo, que es una membrana que recubre los órganos abdominales. Requiere un líquido especial que el paciente introduce dentro del abdomen a través de un catéter. Es necesario un gran compromiso por parte del paciente ya que él mismo es el responsable directo y ejecutor de su tratamiento.

  • Es importante remarcar que, no hay una técnica de diálisis mejor que otra, cada opción tiene sus ventajas e inconvenientes, pero seguro habrá una que se adaptará mejor que otra a las condiciones del paciente y a la forma de vida que desee llevar. Antes de decidirse es importante entender bien todos los factores relacionados con las distintas opciones de tratamiento, recordar que no está solo, y que cualquiera sea la que elija, existe un equipo de salud que está constantemente siguiendo su situación.

» Trasplante de riñón: es una intervención quirúrgica que consiste en colocar un nuevo riñón dentro del cuerpo para reemplazar el trabajo de los riñones dañados. El nuevo riñón puede provenir de un donante cadavérico o de un donante vivo (por lo general un familiar o amigo), en última instancia. Las donaciones se realizan siempre de forma altruista y todo el proceso es cubierto por el mismo financiador que cubre la diálisis. Todo este proceso se encuentra regulado por la Ley de Trasplantes.

Conocé más sobre este proceso aquí

La médica o el médico del centro de diálisis será el responsable de iniciar el proceso de inscripción en la lista de espera del INCUCAI indicando la evaluación pre trasplante. En ese momento, le informará al paciente acerca de los beneficios, riesgos, cuidados y controles necesarios. A la vez, solicitará el consentimiento para iniciar el proceso de inscripción en lista de espera y realizará los estudios necesarios para evaluar el estado de salud del mismo.
Una vez efectivizada la inscripción en lista de espera, CUDAIO notifica al paciente que el proceso de inscripción ha culminado y a partir de allí comienza a participar del proceso de distribución renal.
El método de distribución y asignación renal se determina por sumatoria de puntos, siendo el grado de compatibilidad entre donante y receptor el factor más importante al momento de establecer el orden.

» Es importante recordar que este orden de asignación será modificado con cada operativo de distribución.
Una vez inscripto en la lista de espera para trasplante, cada paciente deberá realizar una evaluación anual de carácter obligatorio, de lo contrario el Sistema Nacional de Información de Procuración y Trasplante de la República Argentina (SINTRA) le dará de baja transitoria.

¿Cómo hacer frente a la enfermedad renal?

Padecer una enfermedad renal puede ser difícil de aceptar. Por eso es importante recibir la ayuda del equipo de salud, médicos/as, enfermeros/as, trabajadores/as sociales, psicólogos/as y nutricionistas, ellos están entrenados para ofrecer ayuda y asesoramiento permanentemente. También es importante, el acompañamiento de otras personas que están en la misma condición y no aislarse de sus familiares, amigos y vecinos, o aquellas personas que le brindaran un apoyo afectivo.

Si la concurrencia al centro de diálisis será de tres veces a la semana o se dializará todos los días en su domicilio, es recomendable que tratar de llevar una vida lo más parecida a la que tenía antes de comenzar el tratamiento. Para ello, ese necesario reorganizarse teniendo presente las posibilidades y las recomendaciones del equipo de salud.

Es importante asumir un rol activo, aprender sobre la enfermedad renal y su tratamiento. Saber qué esperar y qué hacer para ayudarse puede brindar más control sobre la enfermedad. Además es una oportunidad para involucrarse activamente y generar conciencia sobre la importancia de la prevención y promoción de la salud renal y la donación de órganos.